Teléfonos Tri-plegables: ¿Genialidad técnica o una solución buscando un problema?

Hubo un tiempo en que la mayor emoción al comprar un celular era que tuviera una cámara con más megapíxeles o que la batería durara un poquito más. Esos tiempos terminaron. Esta semana, el sector tech se detuvo ante el lanzamiento masivo de los primeros teléfonos tri-plegables comerciales. Sí, leíste bien: no se doblan una vez, sino dos, formando una “Z”.

Por ejemplo tenemos el Huawei Mate X, el cual con su pantalla que se dobla en tres partes nos ofrece una experiencia excelente en este nuevo segmento.

Huawei Mate X

Si el año pasado pensábamos que un Galaxy Fold era “demasiado”, lo que estamos viendo hoy es una proeza de la ingeniería que parece sacada de una película de Christopher Nolan. Pero la pregunta que todos nos hacemos en el grupo de WhatsApp es: ¿Realmente necesito una tablet de 10 pulgadas guardada en el bolsillo de mis jeans?

Ingeniería que parece brujería

Lo primero que hay que reconocer es el mérito técnico. Hacer una pantalla OLED que se doble en dos direcciones opuestas sin romperse es, básicamente, brujería moderna. Los fabricantes han logrado que, cuando está cerrado, el teléfono tenga el grosor de un smartphone normal (bueno, un poco más gordito, como un sándwich de jamón).

Pero al abrirlo… wow. Tienes ante ti una pantalla casi cuadrada que transforma la manera en que consumimos contenido. Para nosotros en Paraíso Geek, que siempre estamos editando textos o viendo videos, la posibilidad de tener tres apps abiertas al mismo tiempo —una en cada “panel”— es un sueño de productividad. Puedes tener el video de YouTube en un lado, tus notas en otro y el chat de Discord en el tercero.

El factor “Tianguis” y la durabilidad en México

Aquí es donde nos ponemos humanos y realistas. En México, el celular es una inversión fuerte. No lo cambiamos cada seis meses. Y cuando ves un mecanismo con dos bisagras y una pantalla expuesta, lo primero que piensas es: “¿Qué pasa si se me cae en el metro o si le entra arena en la playa?”.

La noticia de esta semana es que estas nuevas pantallas usan un material llamado “vidrio flexible de cuarta generación” que promete ser tan resistente como el cristal normal. Pero seamos honestos: la física no perdona. Más partes móviles significan más puntos de falla. Comprar un tri-plegable hoy es como ser un astronauta: eres el primero en probar la tecnología punta, pero sabes que corres riesgos que el que tiene un teléfono “plano” no tiene.

¿Para quién es realmente este teléfono?

No es para todos, y eso está bien.

  • Es para el creativo: Que necesita dibujar o editar fotos en cualquier lugar sin cargar una laptop.
  • Es para el fan del cine: Ver una película en formato 4:3 o casi 1:1 es una experiencia inmersiva que ningún otro teléfono ofrece.
  • Es para el que quiere presumir: No nos engañemos, poner este teléfono sobre la mesa en una reunión es un imán de miradas. Es el nuevo símbolo de estatus geek.

El precio: El gran obstáculo

La noticia triste (pero esperada) es el precio. Estamos hablando de dispositivos que rondan los $45,000 a $60,000 pesos mexicanos. Con eso, podrías comprarte una PC gamer de gama alta o una moto pequeña.

Sin embargo, como toda tecnología, esto es solo el principio. Lo que hoy es un lujo para pocos, en dos o tres años será el estándar de la gama media. Lo importante de esta noticia no es el teléfono en sí, sino lo que significa: finalmente le dijimos adiós al diseño aburrido de “bloque de cristal negro” que dominó la última década. Los teléfonos vuelven a ser divertidos, raros y un poco locos. Y en Paraíso Geek, eso nos encanta.

El Veredicto de ParaisoGeek: Es un 5/5 en innovación, pero un 3/5 en sentido común para el bolsillo promedio. Si tienes el dinero y te gusta vivir en el futuro, adelante. Si no, siéntate con nosotros a ver cómo evoluciona esta tecnología; las caídas de precio serán tan espectaculares como sus pantallas.

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